Suscribete aquí

jueves, 9 de junio de 2011

La Señal del Cinto Podrido

Jeremías 13: 1-11

Dios habla por símbolos; en algunas ocasiones y vemos que en esta cita bíblica lo hace, usa acciones simbólicas para llevarnos a la realidad.
Analicemos cada símbolo:


El profeta representa a Dios
El cinto representa al creyente o al pueblo de Dios
El rio Éufrates representa al mundo y al pecado.



V.1 Jesús nos compró con su sangre, no fue un regalo hubo que hacer una compra, porque tú y yo teníamos otro dueño.
El cinto que se compra es de lino: Es interesante como nos ve el Señor, el lino, era el tejido de que estaban hechas las vestiduras sacerdotales y reales; el lino es símbolo de Riqueza y Pureza; así es como nos ve el Señor.
La orden de no sumergirlo en el agua; manifiesta la intención de evitarle todo contacto que lo deteriorara. Es lo que quiere evitar el Señor en nosotros todo contacto con las cosas del mundo, con el pecado todo esto nos daña, nos contamina.
V.4 El cinto es quitado de los lomos del profeta; y es llevado a una hendidura, junto al rio. La marea del rio subía y le llegaba el agua y cuando bajaba la marea, el cinto quedaba expuesto al aire, al sol, a la lluvia y a todos los factores ambientales.
Que nos quiere decir el Señor con esto; el alejados de la presencia del Señor, vamos a estar expuestos a la contaminación de este mundo, seducidos por los placeres que el mundo ofrece; el mundo y el pecado nos deteriora. El Señor nos dice que aunque estemos en el mundo no nos dejemos engañar por lo que el mundo nos ofrece.
V.5 Saben mis hermanos alejados del Señor; escondidos de su presencia apestamos, nos pudrimos.
V.6-7 Cuál fue el final del cinto? Se había podrido; al principio el rio que representa al mundo y al pecado parecen bonitos; pero poco a poco el rio fue dañando el cinto. El dejar al Señor, el abandonarlo, el descuidar su presencia, el perder la comunión con él; trae destrucción, pudrición a nuestras vidas. El cinto fue quitado de los lomos del Señor, en los lomos del Señor estamos bien, estar bajo su presencia es estar bajo su cobertura, bajo su protección; pero nos pudrimos en un lugar distinto. El no estar ante la luz del Señor es estar en oscuridad. Para ninguna cosa somos buenos; alejados del Señor nada somos.
Analicemos estas preguntas que nos hace el Señor, en esta noche: Qué hay dentro de nosotros que nos ayuda a que nos deterioremos, a que nos pudramos? R/ Orgullo, altivez, terquedad, soberbia……Qué clase de cinto somos? Estaremos a la luz o estaremos escondiéndonos? Qué nos ha dado Dios que aún tenemos escondido? R/ dones, talentos, virtudes, sueños, ministerios, visiones….etc. En cuál peña nos estamos escondiendo? En la peña del temor, en la peña del egoísmo, de la indiferencia, de la mentira, de la murmuración, de la falsedad, de la deshonestidad, de las excusas, de los argumentos, de las justificaciones etc.….
V.8-9 El alejarnos del Señor, trae soberbia a nosotros, y la soberbia descompone el alma; la soberbia deteriora, el Señor quiere que maduremos que crezcamos espiritualmente, pero todo eso lo logramos a su lado, en su presencia; somos cristianos bonsái: el cristiano bonsái es aquel que está de adorno, crecen hasta donde les da la maceta, crecen con lo que le da la iglesia o el pastor, pero no buscan más. Los cristianos bonsái son aquellos que pueden parecer lindos, van a la iglesia todos los domingos; pero nunca pueden servir para alimentar a otros, se quedan con lo que saben con dos o tres herramientas espirituales; están en una maceta limitante. Dios quiere que seamos árboles frondosos plantados en la buena tierra que crezcamos hasta alturas increíbles. Que nunca dejemos de crecer, de aprender y que nunca dejemos de llenarnos de Dios. La iglesia está urgida de cristianos maduros, en crecimiento, que tomen responsabilidades, no que estemos de adornos sin dar frutos.
V. 10 Mira como llama Dios a este pueblo: Malo porque: -No quiere oír mis palabras: vivimos rechazando y menospreciando la palabra del Señor; cuando no la queremos oir: cuando venimos escuchamos la palabra y de ahí no pasa, nos convertimos solo en oidores y no hacedores; la oímos pero no la ponemos en práctica. Jeremías 6:10 hay sordera espiritual en nosotros, no amamos al Señor mucho menos su palabra. Ezequiel 12:2 Somos casa rebelde
- Anda en las imaginaciones de su corazón: Tenemos imaginaciones perversas, porque no estamos haciendo ni lo recto ni lo correcto delante de Dios y así van a ser nuestros pensamientos. Romanos: 1:21 Andamos en nuestro propio razonamiento, a lo bueno llamamos malo y a lo malo llamamos bueno.
- Va en pos de dioses ajenos: Lo que es más importante que obedecer al Señor. Ese es tu dios. Ese dios ajeno al que nos postramos puede ser el dinero, el afán, el trabajo, la pereza….
Allí mismo dice: Vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno. Alejados del Señor para ninguna cosa somos buenos. El rio que representa al mundo y al pecado hicieron que este cinto se pudriera; el Señor no quiere que el fin de nosotros sea la pudrición sino por el contrario que lo busquemos, que deseemos su presencia, a su lado estamos bendecidos, con él vamos de victoria en victoria y de triunfo en triunfo. Decídete a buscarle, a servirle a creerle.
V.11 Dios quiere que estemos sobre sus lomos: para que le seamos por cinto, por pueblo; por fama (igual que adorna un cinto) para que otros admiren a Dios al verte a ti; por alabanza: para que otros alaben a Dios al verte; por honra: Dios exige honra de nosotros, pero en vez de honrarlo damos mal testimonio de su nombre, en vez de honrarlo lo avergonzamos.
Pero no escucharon: Somos como esas cisternas rotas que no retienen agua; la palabra del Señor no la retenemos en nuestros corazones, por un oído nos entra y por el otro sale pero no quedan atesoradas en nuestros corazones; sabes por qué, porque no la amamos nos parece vergonzosa; hay sordera espiritual en nosotros. Prov. 8:32-34 Bienaventurado el que lo escucha y no lo menosprecia, aquel que atiende sus consejos adquiere sabiduría.
Conclusión: A través del sacrificio de Cristo, él nos ha justificado, él quiere que tu y yo aceptemos que él puede sacarnos de la peña, donde nos hemos escondido, él puede limpiarnos y darnos una nueva oportunidad, que a través de su sangre podemos. El Señor quiere que seamos ese cinto que fue quitado de sus lomos, que no abandonemos su presencia; que caminemos limpios, sin impurezas, para que el propósito y el diseño que el ha marcado para nuestras vidas, se cumpla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada